Müller-Thurgau
La müller-thurgau es una variedad de uva blanca creada a finales del siglo XIX por Hermann Müller en el Instituto de Engendramiento de Uvas de Geisenheim, en Alemania. Es un cruce de riesling con madeleine royale que llegó a ser una de las uvas más extendidas de Alemania y de buena parte de Europa central, sobre todo por su madurez temprana y su facilidad de cultivo. Historia del origen y expansión: el objetivo del doctor Müller era reunir en una sola planta la intensidad y la complejidad de la riesling con la capacidad de la silvaner para madurar antes en la temporada. El resultado no alcanzó plenamente ninguna de las dos cualidades, pero la nueva variedad se difundió por numerosas zonas vitícolas alemanas y en los años setenta ya era la uva más plantada del país. Su éxito se explica en parte por su adaptación a climas y suelos muy diversos. Muchas cepas se plantaron en terrenos llanos poco adecuados para otras variedades, y resultaban más rentables que la remolacha azucarera, el cultivo habitual en esos lugares. La vid brota y madura pronto, produce rendimientos abundantes y necesita menos espacio que la riesling. Sus vinos son ligeros por su baja acidez, tienen un perfil afrutado, se beben jóvenes y, salvo excepciones, no suelen ganar con la guarda. Estas características permitieron elaborar a bajo coste grandes volúmenes de vinos semidulces como el liebfraumilch y el piesporter, muy populares hasta los años ochenta. El punto de inflexión llegó con el invierno de 1979. El 1 de enero las temperaturas bajaron hasta unos -7 °C en muchas zonas, y las heladas dañaron gravemente a numerosas variedades nuevas, mientras que la riesling, con tallos más resistentes tras centenares de años de selección, apenas se vio afectada. En las décadas siguientes los productores diversificaron sus plantaciones y la müller-thurgau dejó de ser la más cultivada. Sus cifras siguen siendo relevantes. En 2019 era la segunda variedad más plantada en Alemania, con unas 11.400 hectáreas, el 11,4 % del viñedo del país. Su superficie total está en declive, pero en 2009 ocupaba el tercer puesto entre las nuevas plantaciones alemanas, tras la riesling y la pinot noir. Fuera de Alemania se extendió por Austria, Italia, Hungría, la República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Luxemburgo, Suiza y el sur de Inglaterra, donde produce vinos vivarachos en zonas en las que otras uvas maduran mal. El análisis genético reciente confirmó que procede de un cruce entre riesling y madeleine royale, y descartó la silvaner y otras uvas que se habían propuesto. La variedad acumula numerosos sinónimos, algunos por traducción del nombre y otros por usos locales. Entre ellos figuran rizvanac y rizvanec en Eslovenia y Croacia, riesling-silvaner o riesling x silvaner, y variantes como müllerka o mullerovo que aparecen en distintos países de Europa central. Cultura: en Alemania la müller-thurgau tiene un papel práctico en el vino de consumo diario. Se presenta en blancos ligeros, y en algunas zonas se mezcla con bacchus o con pequeñas cantidades de morio muscat para realzar sus aromas, porque estas dos uvas son muy aromáticas pero carecen de acidez y estructura suficientes para dar buenos monovarietales. Según el país, recibe nombres distintos. En Luxemburgo, Austria y Alemania se llama rivaner, sobre todo para los vinos secos, en Hungría se conoce como rizlingszilváni y en el cantón suizo del Valais se ha llamado johannisberg. En el mundo su presencia es desigual. En el sur de Inglaterra y en el norte de Italia da vinos frescos en climas donde otras uvas tienen dificultades. En Nueva Zelanda se ha vuelto poco común, y en Australia aparece en la región de Mudgee. En Bélgica ocupa apenas medio hectárea, aunque está autorizada en varias denominaciones de origen. En Macedonia del Norte, donde se conoce como kratosija, y en Moldavia, Croacia y Eslovaquia, su difusión muestra la amplitud de su adaptación.
Historia
Cultura
Leyenda y realidad
Durante un tiempo se atribuyó a la müller-thurgau un origen en la chasselas o en un cruce con la silvaner, y así lo repetían algunas fuentes. En 1996 se consideró válida la chasselas como candidata, y en 1997 se especificó la chasselas admirable de courtiller; pero en 2000 se demostró que esa uva era en realidad la madeleine royale. El análisis de ADN moderno confirmó que el cruce es entre riesling y madeleine royale, no con silvaner. Lo que se sabe con seguridad es su parentesco documentado, aunque la identificación de sus progenitores fue confusa durante años.