Sagrantino
El sagrantino es una variedad de uva tinta autóctona de Umbría, en el centro de Italia, donde se cultiva sobre todo en torno a la localidad de Montefalco y su entorno. Es conocida por producir vinos con una de las concentraciones de taninos más altas del mundo, hoy elaborados mayoritariamente en estilo seco, aunque durante siglos se usó sobre todo para vinos dulces.
Historia
El origen del sagrantino está poco documentado, y no se conoce con certeza desde cuándo se cultiva. Su primera referencia escrita conocida en Umbría data de finales del siglo XVI, cuando aparece vinculada al vino de comunión. Algunos autores han sugerido que el escritor romano Plinio el Viejo mencionó vinos tintos de Montefalco que podrían corresponder a esta uva, pero la identificación no está confirmada. Tampoco está claro el origen del nombre, que se ha relacionado con sagra (fiesta) o con sacrestia (sacristía), aunque ambas explicaciones son hipótesis y no pruebas.
Durante mucho tiempo, el sagrantino se utilizó sobre todo para elaborar vinos dulces de tipo passito. Las uvas se dejaban secar parcialmente antes de vinificar, lo que producía un vino denso, casi almibarado, con notas de pasas y arándanos y un carácter cercano al del recioto de la Valpolicella. A partir de los años setenta del siglo XX, la mayor parte de la producción se orientó hacia vinos secos, con extracción intensa y fermentación completa, un cambio que transformó la imagen de la variedad.
La difusión fuera de su zona de origen ha sido lenta. El Montefalco Sagrantino obtuvo la denominación DOCG en 1992; debe elaborarse únicamente con esta uva y exige un envejecimiento mínimo de 37 meses, de los cuales 12 en barrica de roble. Además, la variedad se integra en el Montefalco Rosso, un DOC de base sangiovese en el que el sagrantino debe representar entre el 10 y el 25 % del corte. Fuera de Italia, llegó a Australia en 1998 a través del vivero Chalmers, y en 2004 se elaboró allí el primer vino de la variedad, de la añada 2004 del viñedo de la bodega en Euston, Nueva Gales del Sur. Después se extendió a Estados Unidos, sobre todo a California, y en el sur de Brasil se cultiva en pequeñas propiedades de la región de Faria Lemos, en el municipio de Bento Gonçalves, Rio Grande do Sul.
Cultura
En Umbría, el sagrantino está ligado a la identidad de Montefalco, un pueblo de colinas donde la vid forma parte del paisaje. La tradición lo asocia con el vino de comunión, un uso litúrgico que se refleja en el nombre que se le atribuye. Hoy su lugar es distinto: es, sobre todo, un vino de guarda.
El carácter de la uva se entiende mejor a partir de su cultivo. Es una cepa vigorosa, relativamente resistente a las enfermedades, pero de baja producción. Brota pronto, pero necesita una larga temporada calurosa para madurar, por lo que sus racimos pequeños, algo cónicos y con alas se recogen tarde, en Umbría normalmente a finales de octubre. Sus hollejos son gruesos y oscuros, y sus vinos son de color púrpura intenso, casi negro en el centro. En nariz presentan frutos rojos oscuros, con matices de ciruela, canela y tierra. Esa estructura tánica exige tiempo, y por eso el estilo tradicional se apoya en la crianza prolongada y en la paciencia del consumidor.
Fuera de Italia, los productores han adoptado enfoques distintos. En Australia, donde las primeras elaboraciones son recientes, se suelen elaborar vinos más accesibles, con más fruta, menos tiempo de barrica y técnicas dirigidas a suavizar los taninos. En Estados Unidos, la variedad se ha probado como alternativa a otras cepas tradicionales en climas cálidos y secos, donde se busca una uva que tolere mejor esas condiciones. La producción sigue siendo limitada en todas partes, y en Italia el número de productores que la cultivan es reducido, de modo que el sagrantino se mantiene como una variedad de nicho, valorada por quienes buscan vinos de fuerte personalidad.
Leyenda y realidad
Circulan dudas sobre la historia antigua de la variedad. La atribución del sagrantino a los vinos mencionados por Plinio se presenta a veces como un dato establecido, cuando solo es una hipótesis. Del mismo modo, las explicaciones sobre su nombre, ligadas a la fiesta o a la sacristía, son conjeturas que las fuentes no pueden confirmar. Lo que se sabe con más seguridad es la referencia documental del siglo XVI y el uso histórico en vinos dulces.