Agua de Valencia
🌱 VeganoEl Agua de Valencia es un cóctel de cava o champán, zumo de naranja, vodka y ginebra, que suele servirse en jarra para compartir. Nacido en Valencia, es una de las bebidas más identificadas con el verano y la vida nocturna de la ciudad.
Historia
Su origen se suele situar en 1959 en la Cervecería Madrid de Valencia, donde trabajaba el pintor gallego Constante Gil, llegado a la ciudad en 1948. La versión más difundida cuenta que un grupo de clientes vascos, habituales del local, pidió un «Agua de Bilbao» para celebrar la victoria del Athletic en la Copa de 1956. Gil les propuso probar una mezcla de zumo de naranja y champán que preparaba, y ellos repitieron en sus visitas posteriores.
La receta original combinaba zumo de naranja natural, cava, ginebra, vodka, hielo y azúcar. Otros locales crearon variantes con ron o licor de naranja. Durante una década fue conocida solo por un grupo reducido de clientes, y no se extendió por la noche valenciana hasta la década de 1970. La Cervecería Madrid cerró en el año 2000, y una cadena de hoteles reabrió el local con el nombre de Café Madrid, sin relación con Gil.
Cultura
Se suele pedir en grupo, y por eso es una bebida ligada a la sociabilidad. Su nombre alude a que «entra como el agua»: el dulzor de la naranja y el azúcar disimulan la graduación alcohólica, que es mayor que la de sus parientes europeos, la mimosa francesa y el Buck's Fizz británico. Junto con la horchata de chufa, se considera uno de los iconos del verano valenciano. Se sirve en copa de champán tipo seno de María Antonieta y ha inspirado variantes como el Agua de Murcia, el Agua de Malvarrosa o el Agua de Sevilla. La familia de Gil recomendaba usar zumo natural, evitar el licor de naranja y remover sin agitar.
Leyenda y realidad
Varios locales reclaman la invención del cóctel, y la anécdota de los clientes vascos circula con matices distintos según quien la cuente. Lo documentado es que Constante Gil lo preparaba en la Cervecería Madrid y que su intento de registrarlo como marca fue denegado, porque los nombres genéricos o geográficos no podían registrarse sin denominación de origen. La autoría exacta sigue discutida.