Jenever
🌱 VeganoLa jenever es un aguardiente con sabor a enebro, tradicional de los Países Bajos, Bélgica y zonas del norte de Francia y noroeste de Alemania, y es el antecedente directo de la ginebra. Su denominación de origen protegida solo permite usar el nombre a los productos elaborados en esas regiones.
Historia
Las primeras jeneveres se obtenían destilando vino de malta (moutwijn), una base que podía ser vino o cerveza según la época. Como los alambiques de olla de entonces no permitían una destilación muy refinada, el licor resultante resultaba poco agradable, así que se le añadían hierbas y bayas de enebro para disimular el sabor. El enebro se empleaba sobre todo por sus supuestas propiedades medicinales, y el nombre procede del latín juniperus.
Las referencias escritas más antiguas proceden de autores flamencos. Jacob van Maerlant describió en el siglo XIII cómo añadir partes del enebro a un destilado de vino, y en 1522 el médico Phillipus Hermanni, radicado en Amberes, recogió una receta en la que las bayas machacadas se mezclaban con vino antes de destilar. Cuando el frío arrasó los viñedos de Flandes, la materia prima pasó a ser la cerveza.
A finales del siglo XIX se logró destilar alcoholes de sabor casi neutro, y surgió la jonge jenever, más ligera y barata, frente a la oude jenever de estilo antiguo. La Primera Guerra Mundial, con escasez de cereales y malta, impulsó el uso de alcohol de melaza de remolacha. Hoy la mayor parte de lo que se vende es de tipo joven.
Cultura
Tradicionalmente se sirve en vasos con forma de tulipán llenos hasta el borde, de modo que la tensión superficial permite que el licor sobresalga. La jonge jenever suele tomarse a temperatura ambiente o muy fría, y la oude jenever se bebe a temperatura ambiente. Acompañada de cerveza rubia, forma la kopstoot, y cuando el vaso se sumerge en la cerveza se llama duikboot en Flandes y el sur de Holanda. Ciudades como Hasselt, Schiedam, Deinze o Aalst siguen ligadas a su producción, y Hasselt cuenta con un museo dedicado a la bebida.
Leyenda y realidad
Circula la tradición que atribuye la invención de la jenever al químico Franciscus Sylvius, nacido en 1614. Sin embargo, la bebida ya se usaba como medicamento en el siglo XVI, y en 1606 los neerlandeses la gravaban como bebida alcohólica, lo que indica que la atribución no se sostiene.