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Okroshka

🍖 Con carne o pescado

La okroshka es una sopa fría de verduras crudas, patata, huevo y embutido o carne, aliñada con kvas o kéfir. Es un plato de origen ruso, muy presente en el verano de Rusia y Ucrania.

Historia

Su origen se sitúa probablemente en la región del Volga, en Rusia, aunque los textos de referencia no permiten fijar una fecha ni un autor concretos. El nombre procede del verbo ruso kroshit, que significa picar en trozos pequeños, una referencia directa a la forma en que se preparan sus ingredientes.

La receta clásica se basa en el kvas, una bebida de baja graduación (1,5 % o menos) elaborada a partir de pan de centeno o de pan negro fermentado. Con el paso del tiempo, sobre todo desde la época soviética, se extendieron versiones con kéfir ligero o diluido, suero de leche, ayran o agua con gas, a la que se añade zumo de limón para compensar la falta de sabor del kvas.

La sopa se difundió por el ámbito ruso y ucraniano como plato de temporada. Aunque comparte ingredientes con la ensaladilla rusa, su resultado es muy distinto, porque las verduras se cortan en dados y se mezclan con el líquido justo antes de servir, lo que conserva su textura.

Cultura

La okroshka se asocia sobre todo con el calor del verano, cuando su combinación de frescor de kvas y ligereza de ensalada la convierte en una comida refrescante. Se sirve siempre fría y, en días de mucho calor, a veces con cubitos de hielo.

Se acompaña habitualmente con smetana, la crema agria rusa, que se coloca encima. También es frecuente un aliño de yema, mostaza rusa, rábano picante, cebolla verde y sal. El punto de sal y azúcar se ajusta al gusto de cada comensal.

En sus versiones más tradicionales, la sopa lleva carne de ternera, ternera o embutidos y jamón, aunque existen variantes sin carne. Hoy sigue siendo un plato habitual en los hogares y en los menús de verano de Rusia y Ucrania.

Curiosidades

Ingredientes a la vista. Los ingredientes se cortan en dados muy pequeños y se mezclan con el kvas justo antes de comer, de modo que las verduras conservan su textura.