Orgasm
🍖 Con carne o pescadoEl Orgasm es un cóctel combinado de varios licores cremosos y dulces, que puede servirse sobre hielo o en capas como chupito. Pertenece a la familia de bebidas de licor de café y crema que se popularizaron en bares y discotecas.
Historia
No hay en las fuentes una fecha ni un autor documentados para el origen del Orgasm, por lo que su historia precisa queda en buena medida sin establecer. Lo que sí se sabe es que se trata de una bebida de coctelería que se ha servido durante años en barras de todo tipo.
Con el tiempo han aparecido numerosas variantes. Una de las recetas más citadas en manuales de barra combina a partes iguales Amaretto, Kahlúa y crema irlandesa Baileys. Otra versión, conocida por el acrónimo de sus ingredientes, lleva Baileys, Amaretto, nata a medias con leche (half and half) y Kahlúa, cada uno en una parte. También existen recetas que incorporan vodka, triple sec y crème de cacao blanco, con una proporción menor de nata ligera.
La variante llamada Screaming Orgasm se prepara con vodka, Kahlúa, Amaretto y Baileys, más una porción de leche. Su difusión la llevó a ser reconocida como cóctel de la barra, aunque no siempre con una receta única.
Desde 2011 el Orgasm ya no forma parte de la lista oficial de cócteles de la International Bartenders Association (IBA), lo que refleja cómo cambian con el tiempo los clásicos de la coctelería.
Cultura
El Orgasm es un cóctel pensado para el ambiente festivo de bares y discotecas, donde se sirve tanto como copa larga como en chupito de un solo trago. Su carácter desenfadado y dulce lo ha hecho habitual entre quienes buscan bebidas fáciles de beber y con perfil de postre.
Su identidad está ligada a la variedad de versiones: cada barra tiene la suya, y las proporciones cambian según la receta. Esa flexibilidad explica que conviva con los nombres de familia de los licores que lo componen, como el café, la almendra amarga o la crema de whisky irlandés.
En la actualidad sigue presente en la carta de muchos locales, aunque ya no como cóctel oficial de la IBA. Su presencia depende más de la costumbre de la barra que de una norma reconocida internacionalmente.