Cardinal
La cardinal es una uva de mesa tinta obtenida en California en 1939 y muy extendida para el consumo en fresco y para la elaboración de pasas. Aunque nació pensada para la mesa, en Tailandia y Vietnam se emplea también de forma amplia para producir vino, lo que la convierte en un caso interesante de adaptación de una variedad de uso doméstico a la vinificación en climas cálidos.
Historia
La variedad se obtuvo en California en 1939. Se trata de una uva de mesa tinta producida por primera vez en esa fecha.
Sobre sus progenitores hay versiones distintas. Una de las fuentes la presenta como cruce entre las uvas de mesa flame seedless (también llamada flame tokay) y ribier. Otra, según la investigación más reciente, la atribuye a un cruce entre Königin der Weingärten y Alphonse Lavallée. Las dos genealogías no coinciden, y no está claro cuál es la correcta, por lo que conviene tratarlas como hipótesis mientras no se confirmen con más detalle.
Su difusión se produjo sobre todo como uva de mesa, para comerla fresca y para secarla en pasas. En Estados Unidos, Bulgaria, Francia, Italia y Rumanía se cultiva con ese fin, y las fuentes citan también a Macedonia del Norte, Croacia, España y Portugal entre los países donde se usa del mismo modo. En España, la Orden APA/1819/2007, de 13 de junio, la recoge como uva de mesa recomendada, sin figurar entre las variedades destinadas a la producción de pasas.
Su papel en la vinificación es más reciente y menos extendido que el de la mesa. En Tailandia y Vietnam se emplea ampliamente para producir vino, y las fuentes indican además que es el progenitor principal de la uva para vino subtropical Blanc du Bois. Su cultivo llegó a Filipinas en los años setenta y hoy se concentra sobre todo en la región de Ilocos.
Cultura
En la mesa, la cardinal se consume como fruta fresca y, en varios países, como materia prima de las pasas. Las fuentes no describen celebraciones, rituales ni costumbres asociadas a ella.
La diferencia de uso según el país es lo más destacado de su perfil cultural. En Estados Unidos y en varios países europeos se valora por su utilidad en la mesa y en la fabricación de pasas, mientras que en Tailandia y Vietnam su importancia está ligada a la producción local de vino. En Filipinas, su cultivo se vincula a la región de Ilocos.
En España, su recomendación oficial como uva de mesa la sitúa en ese mismo uso de consumo directo, sin llegar a formar parte de las variedades de pasas.